Jue. Dic 1st, 2022

La agencia vaticana Fides informó ayer que el Padre Gbakaan, párroco de la iglesia de San Antonio de Gulu, en la Diócesis de Minna, en Nigeria, fue asesinado el domingo 17 de enero.

 

El 14 de enero, el Padre Gbakaan, viajó junto con su hermano y otro sacerdote, para visitar a su madre. El 15 de enero, cuando venían de regreso, el sacerdote y su hermano fueron secuestrados por hombres armados, hacia las 9 de la noche. El 16 de enero, los bandidos llamaron a la diócesis de Minna y pidieron treinta millones de nairas, alrededor de 75 mil dólares; que luego redujeron a cinco millones de nairas, es decir unos 12 mil dólares.

 

Pese al pedido de rescate y casi al mismo tiempo de la solicitud, el cuerpo sin vida del sacerdote fue encontrado atado a un árbol cerca de la carretera donde tuvo lugar el secuestro. “Al parecer, el P. Gbakaan fue asesinado a puñaladas, tan violentas que ha sido difícil el reconocimiento de la víctima”, informó Fides.

 

La agencia precisó que “aún no hay noticias de su hermano que al parecer sigue en manos de los bandidos”. Ante este doloroso hecho, la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) le pidió al gobierno federal que ponga fin al secuestro y asesinato de líderes religiosos en el país.

 

El vicepresidente de CAN, reverendo John Hayab, calificó el asesinato del Padre Gbakaan como “impactante y doloroso”.

 

“Recibimos la noticia del secuestro y asesinato de nuestro querido P. John con gran conmoción y dolor. Hoy, en el norte de Nigeria, muchas personas viven con miedo y muchos jóvenes tienen miedo de convertirse en sacerdotes o pastores porque sus vidas corren gran peligro “, dijo Hayab.

 

“Cuando los bandidos o secuestradores se dan cuenta de que su víctima es un sacerdote o un pastor, parece que un espíritu violento se apodera de su corazón para pedir un rescate mayor y en algunos casos llegan a matar a la víctima”.

 

“Suplicamos al gobierno federal y a todas las agencias de seguridad que hagan lo que sea necesario para acabar con este mal”, concluyó el reverendo.

 

En diciembre el Departamento de Estado de Estados Unidos puso a Nigeria en la lista de los peores países para la libertad religiosa. Además, en marzo de 2020 la Sociedad Internacional de Libertades Civiles (Intersociety) indicó que “no menos de 20 clérigos incluyendo al menos ocho sacerdotes y seminaristas católicos fueron asesinados en los últimos 57 meses y no menos de 50 fueron secuestrados”.

 

Los obispos católicos de Nigeria han solicitado al gobierno, en distintas ocasiones, que tome medidas estrictas para proteger a sus ciudadanos.

 

 

Fuente: Aciprensa
Nota enviada por la periodista Teresita González a webmaster