Dom. Dic 4th, 2022

El pasado lunes 5 de septiembre se realizó el Encuentro Nacional de Vicarios y Delegados de la Vida Consagrada. Al concluir esta jornada, el presidente de la Comisión Episcopal de Vida Consagrada, Mons. Joaquín Humberto Pinzón Güiza, explico que este espacio de fraternidad y comunión, permitió discernir, a la luz del evangelio y del magisterio de la Iglesia, los retos y desafíos que plantean hoy la vida consagrada en Colombia, entre ellos la formación y el acompañamiento de la vida religiosa. 

Así mismo, también se observó que uno de los grandes desafíos que se plantearon durante este encuentro, fue hacer creíble en los jóvenes el escoger la vida religiosa como opción de vida. Para los queridos jóvenes que vale la pena consagrar su vida a Dios, desde la vida consagrada, porque es llenar el corazón de la alegría del Evangelio, que es Jesús, comprometerse, decirle sí a él y entregar la vida para el servicio de los demás como lo hizo Jesús y como lo hizo María”, asintió.

El prelado expreso su gratitud a los religiosos y miembros de la vida consagrada por su entrega, alegría y fidelidad como signo de profecía en todos los lugares donde estan presentes. “Que Dios siga acompañando toda esa obra y la labor que están haciendo en los diferentes lugares”.

Por su parte, el religioso dominico Fray Rafael Hernando Diago, dijo que otro de los grandes desafíos que surgió dentro la jornada, fue avanzar en la articulación del trabajo pastoral, entre las jurisdicciones eclesiásticas y la vía consagrada presentes en los diferentes rincones del país. “Se ha venido proyectando un trabajo y avanzando en los desafíos que vamos a tener para los próximos años y la respuesta que como comunidades religiosas, congregaciones, institutos de vida secular y circuitos de vida pastoral y todas las demás familia religiosa de Colombia, podemos aportar a este trabajo que la Iglesia colombiana hace en cada uno de los territorios”.

Finalmente, la Hermana María Caridad de San José, Hija de la Misericordia del Corazón de María y delegada de la Diócesis de Socorro y San Gil, explicó que fruto del encuentro se plantearon cuatro grandes desafíos, de los cuales dijo se esperan sean un gran aporte para la Iglesia en este camino de evangelización.  Son ellos: el acompañamiento a la vida consagrada, la formación, las vocaciones y también las mutuas relaciones.


Fuente: Conferencia Episcopal de Colombia

Redacción: Natalia Monroy