El pasado martes en la ciudad italiana de Reggio Calabria se vivió un momento muy especial cuando el arzobispo de la ciudad, Monseñor Giuseppe Fiorini, rezó el Santo Rosario frente al pabellón donde se encuentran los enfermos de la covid-19 en el Gran Hospital Metropolitano.

 

La comunidad del Seminario de Reggio Calabria animó la oración con el personal sanitario y los agentes pastorales de la capellanía. Mientras el arzobispo Morosini y la comunidad rezaban el Santo Rosario, desde las ventanas del pabellón se exhibieron numerosas velas rojas.

 

Hospital Italia

¡Hasta el director administrativo del hospital participó en el momento de oración!

 

El Icono de la Santísima Virgen María

Hacia el pabellón desde el que miraban los operadores y los enfermos menos graves, estaba el icono de la Santísima Virgen María, una copia del cuadro de la Madonna della Consolazione (Nuestra Señora de la Consolación), patrona de la ciudad.
 

“Esta pandemia no es un castigo de Dios”

El arzobispo Morosini dedicó unas palabras sobre este pandemia que este año golpeó a la humanidad.

“Ante la enfermedad, nos preguntamos ‘¿por qué?’ Jesús no es un maestro de filosofía, sino de vida. El Señor comparte el dolor con el hombre, esta pandemia no es un castigo de Dios.

 

Estamos descubriendo valores que habíamos olvidado, como la solidaridad, pero también el sacrificio y la dedicación que los médicos y profesionales de la salud están enseñando a un mundo en presa del consumismo ”, dijo monseñor Morosini.

 

 

 

Fuente: ChurchPorp
fuente 2. cope.es