Mié. Feb 21st, 2024

Treinta congresistas demócratas católicos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos han firmado una carta en el primer aniversario de la sentencia de la Corte Suprema en el caso Dobbs contra Jackson Women’s Health, que devolvía a los estados la capacidad de legislar sobre el aborto. En dicha carta, estos congresistas reafirman su compromiso de respaldar el derecho al aborto basándose en su fe católica.

Encabezados por la representante de Connecticut, Rosa DeLauro, y con la participación de la ex presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, estos demócratas argumentan que los principios fundamentales de su fe católica, como la justicia social, la conciencia y la libertad religiosa, les obligan a defender el acceso de las mujeres al aborto. Según ellos, su fe promueve el bien común, prioriza la dignidad humana y enfatiza la importancia de brindar una red de seguridad a los más vulnerables.

En la carta, expresan su compromiso de poner en práctica los principios básicos de la doctrina social católica, como ayudar a los pobres, proteger a los más pequeños y garantizar oportunidades para todos los estadounidenses. Argumentan que las prohibiciones y restricciones del aborto, surgidas tras la anulación del caso Roe contra Wade en el caso Dobbs, perjudican especialmente a aquellos que ya sufren pobreza, discriminación y racismo.

Los demócratas católicos consideran que todos los individuos tienen derecho a tomar decisiones personales sobre sus cuerpos, familias y futuros, y afirman que tanto su fe como la Constitución de Estados Unidos demandan que ninguna persona imponga un único punto de vista religioso en las leyes o regulaciones del país.

En referencia a la exhortación apostólica Christifideles Laici del difunto Papa Juan Pablo II, estos congresistas se presentan como demócratas católicos que abrazan la vocación y misión de los laicos, y creen que la Iglesia debe ser una fuerza moral amplia. Esta exhortación, publicada en 1988, insta a los fieles laicos a unirse plenamente a la misión de la Iglesia para abordar la indiferencia creciente hacia la religión y las violaciones a la dignidad humana.

Rosa DeLauro, una de las congresistas más destacadas en este tema, ha condenado la decisión de la Corte Suprema en el caso Dobbs, describiéndola como tomada por un «Tribunal Supremo conservador activista» que ignoró la ciencia y privó a las mujeres de su derecho constitucional a tomar decisiones sanitarias. Además, criticó los esfuerzos por prohibir la mifepristona, el fármaco abortivo más utilizado en el país.

El caso Alliance for Hippocratic Medicine v. The Food and Drug Administration (AHM v. FDA) también ha sido mencionado, ya que grupos provida han demandado a la FDA por supuestamente no cumplir con sus propias normas al aprobar la mifepristona en 2000. Aunque un juez federal de Texas anuló la aprobación del fármaco abortivo, el Tribunal Supremo evitó que dicha sentencia entrara en vigor mientras el caso sigue su curso en los tribunales de apelación.


Fuente: Infocatólica