El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, perfiló este lunes ante la ONU una imagen de su país como un lugar acogedor para las víctimas de persecución religiosa en el mundo, a pesar del discurso anti musulmán que caracterizó su campaña electoral y de sus políticas para restringir la entrada de refugiados.

"Estados Unidos siempre será una voz para las víctimas de la persecución religiosa, en todas partes. No importa donde vayan, tienen un lugar en los Estados Unidos", dijo Trump en su discurso en la Reunión Global para Proteger la Libertad Religiosa, en la sede de las Naciones Unidas.

En la cita sobre libertad religiosa, Trump anunció que Estados Unidos invertirá "25 millones de dólares para proteger la libertad religiosa y lugares y reliquias religiosas" en todo el mundo, y coordinará la creación de una "coalición de empresas estadounidenses para la protección de la libertad religiosa".

"Pido a todos los países del mundo que se unan a nosotros en este deber moral urgente", subrayó Trump.

Fuente: Religión digital