Mié. Feb 21st, 2024

En un acto solemne celebrado el 4 de octubre en el Vaticano, el Papa Francisco dio inicio al Sínodo de la Sinodalidad con un mensaje claro: «la Iglesia se ha detenido, como se detuvieron los Apóstoles en el Sábado Santo». Esta pausa, según el Pontífice, marca un período de escucha profunda para toda la Iglesia.

La jornada comenzó con una Misa de inauguración presidida por el Papa Francisco y que contó con la participación de los nuevos cardenales. Posteriormente, se llevó a cabo la primera congregación general en el Aula Pablo VI, donde los 365 miembros del Sínodo con derecho a voto, incluyendo al Santo Padre, se dividieron en diferentes mesas de trabajo.

Durante su discurso, el Papa Francisco recordó la pérdida del concepto de «sinodalidad» en la Iglesia de Occidente y cómo este Sínodo busca recuperarlo. Enfatizó que este proceso no se trata de un parlamento o una reunión de amigos para dar opiniones, sino que es un camino guiado por el Espíritu Santo. El Papa subrayó que el Espíritu Santo es el protagonista de la vida eclesial y que es esencial aprender a escuchar y discernir su voz en medio de las diferencias y desafíos.

El Papa también hizo hincapié en la importancia de la honestidad y la verdad durante las discusiones, instando a los participantes a expresar sus opiniones directamente a los demás en lugar de recurrir a los chismes, que él ha identificado como «la enfermedad más común de la Iglesia».

Asimismo, el Papa Francisco dirigió un mensaje especial a los comunicadores, destacando la necesidad de una comunicación que refleje la vida en el Espíritu Santo y de un «ayuno de la palabra pública» para cuidar la esencia del mensaje. También abordó las presiones mediáticas y las expectativas públicas que rodean los Sínodos, llamando a los periodistas a comprender la prioridad de la escucha en estos procesos.

En resumen, este Sínodo de la Sinodalidad representa un llamado a la Iglesia para detenerse, escuchar profundamente y discernir juntos la voluntad del Espíritu Santo. Es un recordatorio de la importancia de la escucha, la verdad y la unidad en medio de la diversidad, y un llamado a los comunicadores para que reflejen fielmente este camino de discernimiento espiritual.

Reviva a continuación la inauguración del Sínodo

Su mensaje a los comunicadores

Por último, el Papa Francisco reiteró que en este Sínodo existe “la prioridad de la escucha”.

Y señaló que “debemos dar un mensaje a los periodistas, que hacen un trabajo muy bello y bueno”.

“Tenemos que dar una comunicación, que sea una reflexión de esta vida en el Espíritu Santo”, indicó. También señaló la necesidad de que exista un “ayuno de la palabra pública para custodiarlo”.

“Alguno dirá que los obispos tienen miedo”, hizo notar el Santo Padre respecto a su petición de mantener cierta prudencia con lo reflexionado durante la asamblea. 

“El trabajo de los periodistas es muy importante, pero tenemos que ayudarles a que digan esto: caminar en el Espíritu. Es más que la prioridad de hablar. Os pido a los periodistas hacer entender esto, que comprendan la prioridad de la escucha”.

Advirtió de las “presiones” de la opinión pública con las que comenzaron el Sínodo de la Familia, con el acceso a la Comunión de los divorciados en una nueva unión, y el Sínodo de la Amazonía, donde la opinión pública “decía que era para los viri probati [hombres probados]”. 

Cabe recordar que el documento final del Sínodo de la Amazonía tuvo una mayoritaria aprobación de los tres temas más polémicos: la propuesta de ordenar hombres casados recibió 128 votos a favor y 41 en contra; la posibilidad de ordenar diaconisas tuvo 137 votos a favor y 30 en contra; mientras que la creación de un “rito amazónico” tuvo 140 votos a favor y 29 en contra.

“Ahora hay alguna hipótesis sobre este Sínodo: el sacerdocio a las mujeres. Y dicen tantas veces que los obispos tienen miedo. Os pido a los comunicadores que hagan vuestra función bien, justa, que la Iglesia y las personas de buena voluntad entiendan que también en la Iglesia está la prioridad de la escucha”, instó el Santo Padre. 


Fuente: Aciprensa