Dom. Jul 14th, 2024

La administración de Biden lidera los esfuerzos para implementar regulaciones globales en relación a las opiniones provida y pro familia. Estas acciones forman parte de un enfoque más amplio conocido como Nuevo Orden Mundial, el cual ya ha sido adoptado en gran parte de Occidente y busca extenderse al resto del mundo.

En el marco de combatir la «violencia de género facilitada por la tecnología», se está llevando a cabo la elaboración de normas digitales para monitorear, moderar y censurar el discurso en línea. Estas normas cuentan con el respaldo de más de una docena de países y requerirían que tanto los gobiernos como el sector privado censuren de manera proactiva las críticas a la ideología de género, considerándolas como «incitación al odio». Además, se espera que las plataformas en línea y los proveedores de Internet hagan cumplir la ortodoxia feminista mediante el uso de algoritmos automatizados e inteligencia artificial, siguiendo un enfoque denominado «seguridad por diseño».

La iniciativa para estas normas se presentó por primera vez en la Cumbre para la Democracia de 2022, en colaboración con Dinamarca. La Alianza Mundial para la Acción contra el Acoso y el Abuso en Línea por Razón de Género, impulsada por el Departamento de Estado, tiene como objetivo abordar una amplia gama de comportamientos, no solo aquellos delictivos contra las mujeres.

La violencia de género facilitada por la tecnología se define como cualquier acto cometido o amplificado mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación, que pueda causar daño o violar los derechos y libertades. Esta definición abarca cualquier intercambio en línea de información u opiniones en contra del aborto o a favor de la protección de los niños por nacer, en línea con la definición de «violencia de género» de los mecanismos de derechos humanos de la ONU.

Se espera que estas normas se presenten para su adopción en un acuerdo de las Naciones Unidas llamado Pacto Mundial Digital, que se aprobará en septiembre de 2024. Grandes actores de la tecnología digital y en línea, como Google, Microsoft y Meta, ya están colaborando con los gobiernos en el desarrollo e implementación de estas normas. Sin embargo, estas acciones deben ser consideradas como parte de los esfuerzos continuos de censura por parte de los gobiernos, como se ha revelado en los archivos de Twitter, y se ha denominado como el «Complejo Industrial de la Censura».

Aunque la administración Biden intentó sin éxito incluir una definición amplia de la violencia de género facilitada por la tecnología en un acuerdo sobre la educación de las mujeres en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU a principios de este año, en la Cumbre del G7 celebrada recientemente, el gobierno de Biden y otros gobiernos occidentales se comprometieron a intensificar los esfuerzos para coordinar la prevención y respuesta al acoso y abuso en línea, así como a combatir la desinformación, todo bajo el pretexto de «apoyar la libertad de los medios de comunicación».


Fuente: Infocatólica