Sáb. Oct 1st, 2022

El pasado 4 de agosto, se llevó a cabo en la Catedral basílica metropolitana Santiago de Tunja, la ceremonia de exequias de quien un gran gestor de paz, Mons. Luis Augusto Castro Quiroga. La eucaristía fue presidida por Mons. Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de esta ciudad. 

Monseñor Villa Vahos reflexionó a la luz del texto del evangelista san Mateo, “Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”, y recordó que desde los tiempos de los apóstoles hasta hoy, todos estamos llamados a seguir a Jesús en su estilo de vida y trabajar por la paz.

Así mismo, durante la ceremonia se resaltó el trabajo responsable y comprometido que siempre cumplió Mons. Castro, en los diferentes territorios nacionales e internacionales donde desarrolló su labor pastoral y misionera.  “Monseñor Luis Augusto llegó a ser en verdad hijo de Dios, hombre de Dios, auténtico cristiano, cualificado sacerdote y comprometido pastor y obispo, en las cálidas tierras del Caguán y en las verdes y fértiles tierras boyacenses. Si hay algo que Monseñor Luis Augusto tuvo claro en su paso por este mundo, fue el de ser un ciudadano, un gran patriota y por ello un pastor comprometido con la causa de la paz y la reconciliación. Este, su trabajo y empeño, no estuvo exento de prejuicios e incomprensiones”.

Mons. Villa Vahos, rescató que además del aporte que Mons. Castro dio a la paz de Colombia, también fue un apasionado misionero convencido de palabra y corazón, por eso desde sus inicios ingreso al Instituto misionero de la Consolata: “La pertenencia al Instituto misionero de la Consolata no es gratuita, sentía el deseo de vivir con ardor la misión, y allí encontró el lugar ideal”.

La eucaristía fue acompañada por un número importante de obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, familiares, cientos de feligreses y personalidades que estuvieron encabezados por el gobernador de Boyacá, Ramiro Barragán Adame y su esposa Tatiana Ríos y el alcalde de Tunja, Alejandro Fúneme, junto a su esposa Gisela Rodríguez.

Fuente: Conferencia Episcopal de Colombia

Redacción: Natalia Monroy