Al lado del Niño Jesús, el cachorro de pastor alemán, abandonado por sus dueños, encontró calor y cobijo.

Se ha vuelto a viralizar en las redes sociales un conmovedor episodio que sucedió en el 2016 en la ciudad de Santa Catarina de Criciúma, donde una inusitada “figura viva” se juntó al pesebre montado en una plaza local: al lado del Niño Jesús, un cachorro de pastor alemán, que había sido abandonado por los dueños, encontró el calor y el cobijo en las pajas del pesebre.

 

La inquebrantable serenidad del perrito frente a los cientos de miradas de la gente, mientras dormía al lado del Niño Jesús, encantó a los ciudadanos que contemplaban el belén ese día.

Cuando se despertó frente a las cámaras de los curiosos, el cachorro se asustó al principio, pero luego dio como resultado una historia digna de Navidad: así como alguien lo había abandonado, otro decidió adoptarlo y acogerlo en su casa.

 

Fuente: Aleteia