Jue. Jun 20th, 2024

Los documentos que se guardan en el Archivo Secreto del Vaticano permitieron a un estudioso italiano relatar la historia poco conocida sobre el origen de la encíclica Humanae Vitae del Papa San Pablo VI, el profético texto publicado el 25 de julio de 1968 y que fue rechazado por muchos dentro de la Iglesia Católica. En esa fecha, el Papa Pablo VI –canonizado por el Papa Francisco junto a Mons. Gilfredo Marengo recibió la autorización del Papa Francisco para investigar los documentos del Archivo Secreto del Vaticano y de los Archivos de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe, antes de que se cumplan los 70 años que establece la norma para la revisión de estos textos. En el libro, el también profesor de antropología del Instituto Teológico Juan Pablo II explica que Pablo VI detuvo la publicación de una encíclica que ya estaba impresa en latín con el título De nascendae prolis, porque consideró que era muy densa en la doctrina y que no era pastoralmente adecuada.

Mons. Ciappi trabajó sobre la base de un proyecto preparado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1967, luego que en 1966 Pablo VI considerara insuficiente el documento conclusivo de la Comisión Pontificia que estudió el tema y que se mostró a favor de los anticonceptivos. El libro explica que el texto de Mons. El documento de Mons.

El Cardenal Giovanni Benelli, entonces Sustituto de la Secretaría de Estado, explicó el problema al Papa, que decidió no publicar la encíclica y dársela a otro sacerdote dominico, el P. Avvenire indica que el nuevo texto tampoco fue del todo adecuado y entonces Pablo VI «tomó toda la sección pastoral y agregó una serie de señalamientos de gran delicadeza que todavía hoy revelan su impronta». El Papa también cambió el nuevo título que se le había dado al texto, y de Vitae tradendae munus, pasó a llamarse Humanae vitae. El libro de Mons.

La consulta de San Pablo VI a los obispos

Algunos acusan al Papa San Pablo VI de haber publicado la encíclica Humanae vitae sin haber consultado a los obispos. La investigación de Mons. Marengo revela todo lo contrario. Durante el Sínodo de los Obispos de 1967, el Papa pidió a todos los prelados que compartieran con él su postura sobre el tema.

“La voluntad del Papa de consultar a todos los miembros de la asamblea sinodal es muy importante, porque una de las acusaciones más comunes, después de la publicación de la Humanae vitae, es que tomó la decisión de manera no colegial”, afirma Mons. Marengo. De los casi 200 obispos participantes del Sínodo, solo 26 respondieron en el lapso de tiempo, del 9 de octubre de 1967 al 31 de mayo de 1968. Como consecuencia de la reacción contestaría que recibió la Humanae vitae a nivel mundial, incluso de importantes teólogos católicos, el Papa Pablo VI no volvió a escribir una encíclica en los 10 años restantes de su pontificado, que concluyó en 1978.


Fuente: Aciprensa

Redacción Natalia Monroy