“¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días! Antes que nada, tengo que disculparme por el retraso, pero ocurrió un accidente: Me quedé cerrado en el ascensor por 25 minutos”, explicó el Pontífice quien explicó inmediatamente el motivo.

“Hubo una caída de voltaje y se detuvo el ascensor, gracias a Dios vinieron los bomberos. ¡Les agradezco mucho! -y añadió- después de 25 minutos de trabajo, consiguieron hacerlo funcionar. ¡Un aplauso a los bomberos!”, exclamó el Papa Francisco ante los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para el rezo de la oración mariana.

El suceso ocurrió el 1 de septiembre, cuestión que ocasionó que el tradicional rezo del Ángelus dominical comenzará con algunos minutos de retraso.

Fuente: Aciprensa