En un comunicado, los representantes de organizaciones sociales y etnicoterritoriales del departamento del Chocó, y las diócesis de Quibdó, Istmina – Tadó y Apartadó, expresan su preocupación por las constantes amenazas que siguen sufriendo las comunidades de estos territorios del Pacífico, así como por el creciente empobrecimiento de la población.

 

“La situación de violencia continúa siendo insoportable en la gran mayoría de los municipios del Chocó. Los grupos armados y la delincuencia organizada ejercen control en gran parte del territorio, afectando gravemente sectores urbanos y rurales (…) El empobrecimiento de la población del departamento continúa aumentando, haciendo que cada vez sea más difícil la supervivencia del 70% de sus habitantes“, alertan en su mensaje.

 

Igualmente, señalan que a esta difícil situación se suma el incremento en el número de contagios por COVID-19, llevando a decretar la alerta roja en el tema de salud. “Es lamentable que, en este contexto, el departamento padezca por la pésima atención hospitalaria, caracterizada por falta de atención a los pacientes, deudas salariales, desórdenes administrativos y una precaria infraestructura“.

 

A continuación les compartimos en comunicado

 
 
 
Fuente: Conferencia Episcopal de Colombia