Mujeres al Frente y Mujeres de Iniciativa presentaron este decálogo el 8 de marzo frente a las instalaciones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el órgano legislativo federal de México.

“Creemos que mujeres y hombres son iguales en valía, dignidad y propósito, por lo que la ley debe garantizar equidad tanto en sus derechos humanos, como en sus diferencias funcionales. Sobre esa base honramos y respetamos el lugar del hombre en la cultura y exigimos el mismo honor y respeto en consecuencia”, añadieron.

 

Asimismo, “creemos que las diferencias entre mujer y hombre comprobadas por la ciencia en aspectos biológicos, psicológicos y sociales deben ser celebradas como instrumentos de complementariedad funcional que dan sentido al matrimonio y fuerza a la sociedad”.

 

El cuarto punto del decálogo afirman que “la unión responsable entre un hombre y una mujer es la forma natural y legítima de formar una familia. Tal vínculo basado en el acuerdo, la tolerancia y la solidaridad, fortalece la democracia”.

 

El quinto punto señala que “el ejercicio responsable de la paternidad y maternidad son insustituibles para el sano desarrollo de la descendencia y que ambos son el instrumento más confiable de protección, provisión y guía. Por ello, sostenemos que la patria potestad debe ser un derecho irrestricto de los padres, y en el cual el estado debe tener injerencia mínima”.

 

“Creemos que la violencia en todas sus formas es un cáncer social que debe ser contrarrestado no solo desde la trinchera pública y política, sino desde la formación intencional de principios y valores promovidos desde el hogar”, dicen en su sexto punto.

“Sostenemos que la vida comienza desde el momento de la concepción y que el derecho de la mujer a su cuerpo es independiente y no vinculatorio al derecho de su hijo en el vientre. Es por ello que defendemos la vida desde el instante de la concepción y hasta el momento la muerte natural”, se lee en el séptimo.

 

En su octavo punto, ambas plataformas aseguran que “promovemos entre las mujeres una cultura de responsabilidad individual, respeto a toda persona e institución, así como apego a la justicia. Reprobamos toda posición extremista que favorezca el abuso de terceros ó la victimización social”.

 

En el noveno punto subrayan que “promovemos el derecho de la mujer para la validación y el libre ejercicio de su feminidad en el marco del respeto a terceros, su desempeño como esposa y madre y su desarrollo profesional y laboral personal, de tal forma que alcance su potencial en las distintas áreas de oportunidad”.

 

En el punto final de su decálogo, las defensoras de la vida y la familia destacan que “promovemos tanto el derecho, como las responsabilidades asociadas a que cada mujer viva libre, sana y en equilibrio de cuerpo, alma y espíritu, para que en dicha armonía experimente su plenitud de identidad y cumpla así su propósito”.

 

 

Fuente: Aciprensa