Mié. Feb 1st, 2023
El pasado 30 de noviembre se realizó en el Senado de la República un foro de defensa de la ley dirigida al ser humano no nacido en Colombia. Este foro se da luego de la discusión del primer debate de la Ley del Proyecto de Ley No. 140 de 2020 por medio de la cual se modifican los artículos 90 y 93 de la Ley 84 de 1873, del Código Civil.   Al Fue público asistieron más de 60 personas, entre académicos, médicos, la Iglesia y público en general, para expresar sus opiniones sobre el tema. Además Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, presidente de la Comisión de Promoción y Defensa de la Vida del Episcopado Colombiano, intervino a favor de la Iglesia Católica, quien aseguró que «el aborto es un mal, un antivalor» y también dijo que es responsabilidad del Estado. No mienten que hacerlo solo para prevenir el aborto, sino brindar las condiciones que garanticen el derecho a la vida desde la fecundación.   “La responsabilidad del Estado no consiste sólo en impedir el aborto o en evitar legislaciones abortivas. Mediante sus estructuras legislativas y sociales, él debe garantizar la creación y promoción de las condiciones de la viabilidad de la vida con dimensiones verdaderamente humanas que garanticen el derecho a la vida desde la fecundación, pues ya es un ser humano”.   Afirmó que la procreación en una pareja, es un acto biológico y espiritual, siendo Dios quien da el ser y la vida como un don y tarea, por tanto, agregó “el ser humano es responsable, autónomo y feliz, si respeta su vida y la de los demás, como valor en sí mismo (…) esto es lo que hace que la vida de la persona, sea diferente, original y diversa, a la de las demás creaturas vivientes”.  

El prelado aseguró que los hijos son “un regalo de Dios”, los seres humanos procrean y participan en la aparición de una nueva vida, por tanto observó que el embrión es una vida humana, “nunca de animal, ni amorfo o incompleto”, a lo que pidió que sea respetado y protegido en toda su plenitud humana “con mayor razón por ser el más pequeño e indefenso de los seres humanos”.

 

También enumeró algunos aspectos donde se evidencian el por qué el ser humano, desde un sentido cristiano, ha de ser custodio de su propia vida y la de los demás.

 

-El primer derecho de una persona humana es el derecho a vivir, por eso debe ser protegido más que a ningún otro.


– Bajo ningún pretexto, puede utilizarse el aborto, ni por parte de la familia, ni por parte de la autoridad pública, como medio legítimo para regular los nacimientos (Cfr. Concilio Vaticano II).


– “Cualquiera que sea la ley civil, debe quedar bien claro que el hombre no puede jamás obedecer a una ley inmoral en sí misma; tal es el caso de la ley que admitiera el principio de la licitud del aborto” (AP 22).


– “La vocación del médico, que no es la de suprimir la vida, sino la de conservarla y favorecerla al máximo” (AP 26).

 

 

 

 

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Nota basada en información de la Conferencia Episcopal de Colombia.