Vie. Dic 9th, 2022

Entre el 08 y el 10 de septiembre, el Episcopado Colombiano y algunos sacerdotes que trabajan en los tribunales eclesiásticos de las jurisdicciones participaron en las jornadas de formación permanente que, en esta ocasión, tuvieron como énfasis conocer la nueva redacción del libro VI del Código de Derecho Canónico titulado “Las sanciones penales en la Iglesia” reformado por el Papa Francisco el 01 de junio de 2021 con la Constitución Apostólica “Apacentad la grey de Dios”.

Este espacio de actualización, que fue dirigido por un oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, quien también brindó elementos para la aplicación del Vademécum en la versión 2.0 que este mismo Dicasterio ha publicado en el pasado mes de junio “sobre algunas cuestiones procesales ante los casos de abuso sexual a menores y equiparables, cometidos por clérigos”.

Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, obispo de Santa Rosa de Osos y Administrador Apostólico de Santa Fe de Antioquia, manifestó que esta jornada les ofreció elementos sobre las líneas de acción y políticas a seguir en estos casos, propendiendo a ser implementadas en todas las jurisdicciones eclesiásticas del país.

Reforma del Libro VI del Código de Derecho Canónico

Fue firmada por el Papa Francisco el día de Pentecostés, 23 de mayo de 2021, presentada el primero de junio siguiente, para entrar en vigor el 08 de diciembre del mismo año 2021.

Resulta ser el más importante acontecimiento legislativo en el ámbito eclesiástico, que redefine el sistema penal de la Iglesia, modificando en profundidad la mayor parte del Libro VI del Código de Derecho Canónico vigente publicado en 1983. De los 89 cánones del Libro VI, fueron modificados 63, y otros 9 cambiaron de lugar; solo 17 permanecieron invariables.

El Libro VI fue modificado en su conjunto para proteger diversas situaciones y realidades eclesiales esenciales, los sacramentos, la fe, la autoridad, el patrimonio eclesiástico y las finanzas, entre otras. En él se proporcionan ahora a la autoridad instrumentos más adecuados para prevenir los delitos y, sobre todo, para corregir infracciones antes de que se hagan más graves.



Fuente: Conferencia Episcopal de Colombia

Redacción: Natalia Monroy