Jue. Sep 29th, 2022

La Reina Isabel II de Inglaterra, cabeza de la Iglesia Anglicana, falleció a los 96 años el pasado jueves 8 de septiembre. Los obispos del país pidieron por “el descanso del alma de Su Majestad” y que sea “recibida en la presencia misericordiosa de Dios”. Isabel II de Inglaterra ha sido el monarca con más años de servicio en Gran Bretaña y también como cabeza oficial de la Iglesia de Inglaterra. La ceremonia, con una antigüedad de más de 1000 años, implica la unción del monarca, quien se compromete con el pueblo a través de promesas sagradas.

Los dos títulos de la reina, ‘Defensora de la fe’ y ‘Gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra’, que se le otorgaron en su ascensión al trono, también deben su existencia a la historia de la Reforma protestante. Enrique se aferró desafiante a él, incluso después de romper con Roma para declararse líder de la nueva Iglesia de Inglaterra. Su hija, la primera Isabel, se autoproclamó Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra y dijo que Jesucristo era su cabeza. Hasta el día de hoy, el monarca británico conserva la autoridad constitucional en la iglesia establecida, pero no la gobierna.

La Isabel moderna dejó eso a los obispos, aunque se dirigió a los sínodos generales y mantuvo un papel como oyente y guía de su primado, el arzobispo de Canterbury.

Los 70 años de reinado

Isabel ha sido reina de Gran Bretaña y de más de una docena de países desde 1952, entre ellos Canadá, Australia y Nueva Zelanda, y a principios de este año celebró sus 70 años de reinado con cuatro días de celebraciones nacionales en junio. Solo cinco años más tarde, en 1952, con la repentina muerte de su padre, el rey Jorge VI, y la abdicación de su tío Eduardo, se convirtió en Isabel II, reina del Reino Unido de Gran Bretaña, Irlanda del Norte y los demás reinos de la Commonwealth, y jefa suprema de la Iglesia de Inglaterra.


Fuente: Infocatólica

Redacción: Natalia Monroy