Ante la realidad del covid 19, la Iglesia católica, en concordancia con los valores del Evangelio, inició cuatro acciones básicas para ayudar a las personas más necesitadas: Pasar “De la indiferencia a la unidad, del egoísmo a la unidad, de la división a la paz  y del olvido a cuidar a los hermanos necesitados”, aseguró Monseñor Héctor Fabio Henao, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social/ Caritas Colombia, en la reunión de obispos colombianos que se llevó a cabo de manera virtual.

 

“Hemos colocado en primer lugar el apoyo psicosocial, que es una necesidad cada vez más urgente. Se han entregado 19.775 paquetes alimentarios. Por parte del Episcopado se ha brindado también apoyo jurídico, kits de aseo e higiene y de aseo personal. Acceso a servicios de salud a buena parte de la población. Se ha dado apoyo para el trabajo, se han distribuido equipos de bioseguridad especialmente en jurisdicciones alejadas, transporte y ayuda humanitaria. Educación y formación para buena parte de la población dando paso a una dimensión educativa dentro de la Iglesia. Transferencias en efectivo a 20.767 familias, recursos que se hacen a través de acciones bancarias y cuya finalidad es que las personas puedan atender sus necesidades inmediatas y, por último, se ha brindado albergue a 2.477 familias, entre otras ayudas”, señaló el director del SNPS/CC.

 

Adicional a las acciones mencionadas por Monseñor Henao Gaviria, el director enfatizó que la iglesia es muy activa en el desarrollo de diversos actos para dar esperanza en situaciones dramáticas, y cree firmemente en llevar el amor de Dios a las personas en todas las situaciones, especialmente en la era del covid, “pues es el amor el que debe dar la última palabra y no la muerte”.

 

 “Los proyectos se han acoplado de manera que respondan y fortalezcan la capacidad de la Iglesia de hacer presencia ante esta emergencia sanitaria. Lo segundo es organizar una respuesta operativa y humanitaria coordinada desde Pastoral Social con todos los organismos que integran el Episcopado”, aseveró monseñor Henao.

 

Nota basada en información suministrada por la Conferencia Episcopal de Colombia
 
 

 

 

 
Nota enviada por la periodista Teresita González a webmaster