Sáb. Nov 26th, 2022

Probablemente, estás buscando la forma para rezar mejor delante del Señor. Sientes que quisieras aprovechar mejor ese tiempo que pasas arrodillado la mayoría de las veces frente a Jesús. La relación personal que cada uno tiene con el Señor Jesús es algo tan único y particular que no es fácil presentar una propuesta de qué hacer durante la adoración al Santísimo.

Empecemos por lo básico

Antes de presentarles cualquier herramienta o consejo valioso, debe quedar claro que  aunque suene sencillo y obvio lo que voy a decir  más allá de lo que puedas o no sentir, en ese momento de adoración al Santísimo, estás contemplando a Jesús Sacramentado. Por eso es fundamental que tengas una actitud interior de silencio. No me refiero a no hablar o hacer ruidos, sino la concentración y actitud interior de silenciar tu mente, tu imaginación, memoria. Sin esa actitud interior de silencio no vas a poder encontrarte con el Señor en tu interior.

Actitud de contemplación

Actualmente, se habla mucho de meditación. Científicamente, están comprobados los beneficios de vivir la meditación. No tengamos reparos o prejuicios cuando les digo que es necesaria una actitud de meditación. Esta no es otra cosa que la relación espiritual que debemos tener con el Señor.

Sumada a nuestra actitud personal que implica ese disponerse con el silencio como ya lo hemos dicho, así como otros medios de los que debemos valernos para hacer efectivo ese encuentro místico, espiritual con el Señor. La Virgen María y San José pueden enseñarnos mucho cuando se trata de vivir esa relación con el Señor.

El ejemplo de María y José

El pasaje tan conocido de Lucas 2, 19, cuando llegan los pastores y reyes a adorar al niño Jesús nacido en el pesebre, así como Lucas 2, 41-50 cuando encuentran a Jesús en el templo conversando con los doctores de la ley, nos enseñan esa actitud de la Virgen de guardar y meditar las Palabras del Señor en el corazón. También vemos a la Virgen María en la respuesta que le da Jesús en las Bodas de Caná; no entiende algunas veces lo que Jesús le dice o lo que ve delante de sus ojos. Pero vemos cómo cumple la Voluntad de DIOS, cooperando con la misión salvífica de Jesús. Hay una sintonía profunda, íntima con el corazón de Jesús.

Entonces… ¿Qué hacer en la adoración al Santísimo?

Muchas veces, simplemente estar en silencio frente al Santísimo. Para otros, escuchar alguna música que ayude a la meditación motiva a generar un ambiente espiritual. También se puede leer las Sagradas Escrituras o algún texto espiritual.

Cuando reces, puedes repetir algunas de las oraciones y coronillas que existen por montón, pero es importante tener momentos en los que dialoguemos con el Señor.

Finalmente, lo más importante

Cristo nos ama y está en el Sagrario, realmente presente en Cuerpo y Alma, por amor a nosotros. Es alguien que debemos amar y con quien debemos cultivar nuestra relación de amor.


Fuente: Catholic Link

Redacción: Natalia Monroy 

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