En esta nueva catequesis, Fray Nelson Medina nos habla de los profetas, que hablaron del amor apasionado de Dios por su pueblo en constante comparación con el amor de un hombre por su amada. La lógica consecuencia es que la infidelidad del pueblo debe ser descrita como un “adulterio” que ensucia el corazón del pueblo y que lastima el corazón de Dios. Frente a tal impureza, tan lamentable, la pureza de la Virgen María indica la pertenencia fiel de su corazón al Señor que tanto la amó y que tan perfecto amor pudo recibir de Ella.