“La deforestación en Colombia provoca una situación muy crítica para algunas comunidades que no pueden desplazarse”: fue una de las afirmaciones de la Directora  General del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, IDEAM,  en una entrevista con Vatican News.

Citando la información sobre “detección temprana de deforestación” recogida en el boletín 17del IDEAM,  referida al cuarto trimestre del 2018, la Directora Yolanda González Hernández,  enumera los 6 núcleos de deforestación que existen hoy en Colombia

“El primer núcleo está ubicado en el Departamento de Caquetá, en los ríos Yarí, Caguán y Quemaní en sectores del Amazonas; el segundo grupo, también en el Amazonas, en el río Caquetá; el tercer grupo en el Departamento de Putumayo; cuarto núcleo en Guaviare, en el sector marginal de la selva; quinto núcleo en Parque Nacional natural Sierra Nevada de Santa Marta, hacia el norte del territorio colombiano en la región caribe; y el sexto núcleo en el Departamento de Meta, un sector que se llama Mapiripán”.

Alertas permanentes

La Directora del IDEAM señala asimismo que “existen también otros sectores donde siempre hay alertas como el norte de Santander, en los montes de María en la region del Caribe, en el departamento de Bolívar”.

Actividades ilícitas 

Refiriéndose a las causas que han llevado a esta situación Yolanda Gonzáles explica que “la deforestación en Colombia está muy asociada a las actividades ilícitas, por acaparamiento de tierras, cultivos ilícitos, minería ilícita y también por el proceso de ganadería ilícita en algunos sectores.  Cada región tiene sus propias causas, tanto en la región andina, caribeña o amazónica”. Y precisa:

"En el departamento de Caquetá el proceso de colonización es acelerado, hay demanda creciente de recursos y de nuevas tierras. En el núcleo 3 en Putumayo, se da una conversión de bosques a pastos con fines de acaparamiento de tierras para la ganadería. En la Sierra de Santa Marta, por ejemplo, se hace extracción selectiva de la madera, para la comercialización,  también actividades agrícolas, el uso es tanto lícito como ilícito”.

Críticas las consecuencias para la población

“La situación es muy crítica dado que en estos bosques habitan comunidades que no se pueden desplazar ni se deberían desplazar ya que deberían vivir en armonía con el recurso y también con los usos, no tener esta presión de la deforestación y el cambio de uso de la tierra” afirma la Directora del IDEAM, respondiendo a la pregunta sobre las consecuencias sobre la población indígena y en general. “Las medidas que se deben considerar es cómo llegar a la comunidad con soluciones para que no existan solamente la extracción de la madera y la explotación del terreno para poder convivir. Y agrega que los cambios no se producen sólo en el uso de la tierra sino que también afecta a las condiciones climáticas: “Es necesario, con la población, considerar el tema de las quemas y evitarlas dado que en épocas secas la tradición en los usos agrícolas es quemar el territorio y se puede escapar de las manos generando grandes incendios forestales”- asegura.

Fuente: Vatican News