“Entra en vigor el Motu proprio del Papa Francisco, Communis vita, un documento que es un don y una responsabilidad; un don a la vida religiosa que tiene como elemento característico junto a la consagración y la misión, la vida fraterna en comunidad, un elemento constitutivo de la vida religiosa; una responsabilidad para cada uno de los consagrados que está llamado a la vida fraterna en comunidad”, lo dijo Mons. José Rodríguez Carballo, O.F.M., Secretario del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica explicando las modificaciones a algunas normas del Código de Derecho Canónico aplicadas por la Carta Apostólica en forma de “Motu proprio” del Papa Francisco, “Communis vita”, que entró en vigor este 10 de abril de 2019. 

“Un documento muy esperado”

El Secretario del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica dijo que, esta Carta Apostólica en forma “Motu proprio” era pedida y deseada vivamente por los Superiores Mayores de los diversos Institutos religiosos, tanto masculinos como femeninos, ya que se encontraban en situaciones imposibles de gestionar. “Existían religiosos, hermanos y hermanas, – precisa Mons. Rodriguez Carballo – que estaban ausentes ilegítimamente durante mucho tiempo y que no se podían encontrar y que por otra parte era muy difícil hacer un proceso para su expulsión. Ahora gracias este Motu proprio, esperemos que la situación cambie un poco”.

¿Qué cosa cambia?

Mons. Rodríguez Carballo dijo que el “Motu proprio” del Papa Francisco, “Communis vita”, modifica algunos cánones del Código de Derecho Canónico. “Concretamente modifica el canon 694 y en el párrafo primero de este canon se incluye otra causa que será motivo para la expulsión ‘ipso facto’ de un miembro de un Instituto religioso. Este motivo es la ausencia ilegítima por más de doce meses continuos y que por otra parte no se pueda localizar al religioso que está ausente”. Esto quiere decir que después de los doce meses de ausencia, explica el Secretario, el Superior Mayor puede y debe hacer esta declaración – porque ya no es un proceso – de dimisión y expulsión del Instituto. Una declaración que tiene que ser confirmada por la Santa Sede, es decir, por este Dicasterio.

¿Cuáles son los motivos para la dimisión de un religioso?

El Secretario del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica recordó los motivos para la dimisión “ipso facto” de un miembro de un Instituto religioso. “A los dos motivos existentes para la dimisión ‘ipso facto’ de un miembro de un Instituto religioso – antes era la apostasía de la fe y el matrimonio de un religioso o el tentado matrimonio – ahora se le añade la ausencia ilegítima por más de doce meses y la falta de ubicación”.

Don y responsabilidad

Esta Carta Apostólica en forma “Motu proprio”, señala Mons. Rodríguez Carballo, recuerda a todos los religiosos la obligación de vivir vida fraterna en comunidad. “La vida fraterna en comunidad – afirma el Secretario – junto con la consagración y la misión es uno de los tres elementos fundamentales de la vida religiosa, hay que reconocer que a los mejor este elemento se había olvidado, con esta Carta Apostólica del Papa Francisco se recuerda la importancia de la vida fraterna en comunidad”. En segundo lugar, también se pone un poco de orden en los Institutos, porque hasta ahora un religioso ausente ilegítimamente si no había obtenido la dispensa o no había sido expulsado del Instituto, aunque llevase muchos años, él seguía siendo religioso y por tanto durante ese tiempo de ausencia cometiese algún delito, pues el responsable era el Instituto, con esta Carta Apostólica se pone orden y se intenta hacer que cada uno asuma sus responsabilidades”. 

Lee la carta a continuación:

Entró en vigor la Carta Apostólica en forma de “Motu proprio” del Papa Francisco, “Communis vita”.

 

Fuente: Vatican News