Te compartimos un nuevo capítulo de "La teología" develando los Mitos de la Iglesia Católica en esta oportunidad el Padre Germán Acosta y Francisco Escobar analizan " El Ebionismo".

El Ebionismo (Ebion en hebreo significa- "pobre")

Es una Herejía procedente de la influencia de los judaizantes, quienes deseaban interpretar el Cristianismo de acuerdo al Judaísmo, sin tener en cuenta que Jesús era divino sino simplemente un hombre común. Afirmaban que Jesús era adoptado por Dios el Padre para así, poder ser llamado el Hijo de Dios. Este punto de vista es falso y no está apoyado por la Escritura. Lea por favor, los siguientes versículos: Juan 1, 14; Colosenses 2,9; Filipenses 2,5-8; Hebreos 1,6.

Los ebionitas eran también conocidos como nazarenos a causa de su ideal de vida pobre. Rechazaban las enseñanzas del apóstol Pablo considerándolo un apostata por haber traicionado el Hebraísmo al haber colocado las enseñanzas de Cristo por encima de la Ley.

Orígenes, reconociendo con Celso que «algunos acogen a Jesús, pero quieren seguir viviendo según la ley de los judíos, como la muchedumbre de los judíos», dice que existen dos sectas de ebionitas: «los que como nosotros admiten que Jesús nació de una virgen y los que, por el contrario, creen que no nació de ese modo, sino como todos los demás hombres» (Ibíd., Y, 61). Para estos últimos, Jesús sería fruto de un matrimonio entre una «joven» con un carpintero o con un soldado romano. Evidentemente, leían a Is 7 14 no según el texto de los Setenta, sino según la versión de Teodoción y Aquila, que traducían «joven» en vez de «virgen" («la joven concebirá a un hijo...,). Para ellos, Jesús percibía la inclinación al pecado como todos los hombres, y su elección, anunciada de antemano por los profetas, debía reducirse a su buena conducta. Finalmente, la justificación provenía solamente de las obras de la Ley. En conformidad con esta concepción, los ebionitas de esta secta, mientras que aceptaban el evangelio de Mateo (excepto Mt 1,13, donde se habla de la virgen), rechazaban a Pablo por su posición en contra de la Ley, a Juan por su reconocimiento de la divinidad de Jesús y a Lucas por su exaltación de la virginidad de María.

La otra secta de ebionitas a la que alude Orígenes no tenía dificultad en aceptar la virginidad de María, ya que no la interpretaba como una prueba de la filiación divina de Jesucristo.

El monarquianismo que profesaban los ebionitas se puede considerar como la herejía típica del alma judía del cristianismo.