Fue nuestro Señor mismo quien enseñó estas invocaciones a una humilde hermana del Monasterio de la Visitación de Santa María de Chambery (Francia), sor María Marta Chambón (6 de marzo 1841, Croix-Rouge (Chambéry)- 21 de marzo 1907, Chambéry).

La Sierva de Dios, recibió del Señor la misión de difundir la devoción a las santas Llagas, cómo fuente de bendición y de beneficio espiritual por los méritos de la Pasión del Señor, a través de la entrega de sí misma al sacrificio y a los dolores de Cristo. En su existencia, las santas Llagas fueron el sostén y el pensamiento constante que la penetraron en todo momento, en su misma experiencia, en su vida espiritual, en el mensaje y en su vida comunitaria.

La Sierva de Dios Hermana María Marta Chambón recibió estas promesas:

1. “Debes repetir con frecuencia cerca de los enfermos esta invocación: “Jesús mío, perdón, compasión, piedad y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su cuerpo. Muchas personas experimentarán la eficacia de esta esperanza”.

2. “El pecador que dijese la oración siguiente: Padre Eterno, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas, obtendrá su conversión”.

3. “Ofréceme a menudo estas aspiraciones que te he enseñado, para ganarme pecadores, porque tengo hambre de almas”.

4. “Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante en el sufrimiento”.

5. “Mis Llagas curarán las tuyas”.

6. “No habrá muerte para el alma que descanse en mis Llagas; ellas dan la verdadera vida”.

7. “Las Santas Llagas tienen un poder maravilloso para la conversión de los pecadores”.

8. “Por mis Llagas puedes desarmar mi justicia”.

9. “Mis Llagas cubrirán todas tus faltas”.

10. “Deseo que los sacerdotes den estas aspiraciones de mis Llagas, con frecuencia a sus penitentes en el Santo Tribunal”.

11. “Mis Llagas te salvarán infaliblemente. Ellas salvarán el mundo”.

12. “La oración a las Santas Llagas lo comprende todo”.

13. “El alma que durante su vida ha honrado y aplicado las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de la muerte por la Santísima Virgen y los ángeles. Nuestro Señor en la Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará”.

14. “Hija mía, cada vez que ofreces a mi Padre los méritos de mis divinas Llagas, adquieres una fortuna inmensa”.

15. “Por mis Santas Llagas puedes merecer y obtener lo que sea conveniente para todas tus necesidades, sin detallarlas”.

16. “Las Santas Llagas dan valor a todo”.

17. “Los que honren mis Llagas tendrán un verdadero conocimiento de Jesucristo”.

18. “Las almas que oran con humildad y meditan mi Pasión, tendrán una participación en la Gloria de mis divinas Llagas, recibirán una hermosura y una gloria deslumbradora”.

19. “Así como hay un ejército levantado para el mal, hay también un ejército levantado por Mí”.

20. “Con estas invocaciones eres más poderosa que un ejército para detener a mis enemigos”.

21. “El rosario de la Misericordia hace contrapeso a mi justicia… detiene mi castigo”.

22. “Es necesario propagar esta devoción”.

Nuestro Señor renovó con frecuencia a la Sierva de Dios Hermana María Marta Chambón la promesa del triunfo de la Santa Iglesia por el poder de sus Llagas y de la Virgen Inmaculada. “Hija mía: Es necesario que desempeñes bien tu cargo, que es el ofrecer mis divinas Llagas a mi eterno Padre, porque de ahí ha de venir el triunfo de la Iglesia, el cual pasará por mi Madre Inmaculada.”

Las santas Llagas de Nuestro Señor son la llave del Paraíso, siempre se abre con estas divinas Llagas y para quien sea. Es una moneda a la cual nada puede rehusar el Eterno Padre. Acepta la súplica como venida de Nuestro Señor. Ofrecer al Eterno Padre las llagas de su Divino Hijo, es ofrecerle su Gloria, es ofrecer el Cielo al Cielo. Las Llagas de Jesús son los tesoros del cielo y de la tierra. Cuando ofrecemos el mérito de las Santas Llagas por todas las creaturas, Dios derrama sus méritos sobre cada una. En el Crucifijo está todo, todos tienen allí con qué saciarse, hay para todas las almas. La ciencia del amor de Dios, se da al alma que mira al crucificado y le habla de corazón a Corazón.

(La Congregación para la doctrina de la Fe, con decreto del 23 de marzo de 1999, ha establecido que: “Se concede a las religiosas del monasterio de la Visitación, así como a las personas que deseen orar en unión con ellas, la facultad de venerar la Pasión de Cristo con las plegarias siguientes, que corresponden a las invocaciones sugeridas por la Sierva de Dios Sor María Martha Chambón”).

 

COMO SE REZA EL ROSARIO DE LAS LLAGAS

Se reza con un rosario común con la meditación de las cinco llagas en lugar de los 5 misterios. Acompañamos la oración vocal con la meditación. Lo ideal es rezarlo ante un crucifijo que nos inspire, para que contemplemos, ADOREMOS y besemos la llaga correspondiente. Además de las peticiones que aquí se proponen, se pueden hacer otras que inspire el Señor y que correspondan mejor a nuestra espiritualidad y circunstancia.

Al comenzar decimos:

– Por la señal de la santa cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo + Amen

Con verdadero arrepentimiento, pedimos perdón por nuestros pecados y los del mundo entero.

– Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios.  Ven Espíritu Santo, Santifica todo lo que yo piense, sienta, diga y haga, para que todo sea para la mayor gloria de Dios Padre. Amen

– No me mueve mi Dios para quererte el Cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte Clavado en esa Cruz y Escarnecido; muéveme el ver Tu Cuerpo tan Herido, muéveme Tus Afrentas y Tu Muerte. Muéveme, al fin, Tu Amor, y en tal manera que, aunque no hubiese Cielo, yo Te amara, y aunque no hubiese infierno, Te temiera. No me tienes que dar porque Te quiera, pues, aunque lo que espero, no esperara, lo mismo que Te quiero, Te quisiera. Amen (Santa Teresa de Ávila, 1515-1582)

– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.

– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.

– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.

– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.

Después de cada Misterio se dice: Padre Eterno, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas. Luego de cada misterio se dice diez veces: Jesús mío, perdón, compasión, piedad y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas. Se termina diciendo tres veces: Padre Eterno, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.

MISTERIOS

1- LLAGA DEL COSTADO

Esta primera Llaga, el Señor se la mostró con especial resplandor y belleza. Es el sufrimiento del Corazón de Jesús por la ingratitud de muchos corazones y por esto mismo debemos unir nuestros sufrimientos a los de su Corazón. Por tanto, debemos estar dispuestos para que Jesús pueda derramar todas sus gracias en nosotros, así como el sufrimiento que Él quiera.

Esta es la Llaga del Amor, de donde salen llamas VIVAS, por esto debemos acercarnos para beber el Amor de allí, y luego extenderlo por todo el mundo. De esta fuente de Amor podremos sacar todo lo que necesitemos; es dulce y exquisita, aprovechemos y acerquemos nuestra mano, para que obtengamos los tesoros que hay escondidos en el Corazón de Jesús. Y si nos falta fe y confianza para ello, pidamos al Señor que tome nuestra mano y la introduzca dentro de sus Llagas, como lo hizo con Tomás

Jesús mío, Señor mío crucificado, contemplo y adoro la llaga de tu sagrado costado. Por la sangre, que en ella derramaste, te ruego enciendas en mi corazón el fuego de tu divino amor y me concedas la gracia de amarte por toda la eternidad.

2- LLAGAS DE LA CABEZA

La corona de espinas significa sufrimiento. Nos cuenta la Beata Ana Catalina Emmerick, como aconteció la coronación de espinas: le quitaron a Jesús los vestidos del Cuerpo, cubierto en Llagas, y le pusieron una capa vieja colorada de un soldado, que no le llegaba a las rodillas. Lo arrastraron al asiento que le habían preparado y lo sentaron brutalmente. Entonces le pusieron la corona de espinas alrededor de la cabeza, y la ataron fuertemente por detrás…

Habiéndosela atado, le pusieron una caña en la mano; todo lo hicieron con una gravedad irrisoria…Le quitaron la caña de las manos, y le pegaron con tanta violencia en la corona de espinas, que los Ojos del Salvador estaban inundados de Sangre. Se arrodillaron delante de EL, le hicieron burla, le escupieron a la Cara y le abofetearon, gritándole:” Salve Rey de los judíos!”

Jesús mío, Señor mío crucificado, contemplo y adoro las llagas de tu santa cabeza. Por el dolor que en ellas sufriste y la sangre que derramaste, te ruego me concedas constancia en servirte a ti y a los demás.

3- LLAGA DE LA MANO DERECHA

“Enseguida lo extendieron sobre la cruz, y habiendo estirado su Brazo derecho sobre el aspa derecha de la cruz, lo ataron fuertemente, uno de ellos puso la rodilla sobre su Pecho Sagrado, otro le abrió la Mano; y el tercero apoyó sobre su Carne un clavo grueso y largo, y lo clavó con un martillo de hierro. Un gemido dulce y claro salió del Pecho de Jesús; su Sangre saltó sobre los brazos de sus verdugos…”

Jesús mío, Señor mío crucificado, contemplo y adoro la llaga sagrada, de tu mano derecha. Por el dolor que en ella sufriste y la sangre que derramaste, te ruego que bendigas y me conduzcas a la vida eterna.

4- LLAGA DE LA MANO IZQUIERDA

” Después de haber clavado la Mano derecha del Salvador, los verdugos vieron que la Manos izquierda no llegaba al agujero que habían abierto, entonces ataron una cuerda a su brazo izquierdo y tiraron de él con toda su fuerza, hasta que la Mano llegó al agujero.

Esta dislocación violenta de sus Brazos, lo atormentó horriblemente, su Pecho se levantaba y sus Rodillas se separaban. Se arrodillaron de nuevo sobre su Cuerpo, le ataron el Brazo y hundieron el segundo clavo en la Mano izquierda. Se oían los quejidos del Señor en medio de los martillazos.”

Jesús mío, Señor mío crucificado, contemplo y adoro la llaga sagrada de tu mano izquierda. Por el dolor que sufriste y la sangre que derramaste, te ruego que no me encuentre a tu izquierda con los condenados en el día del juicio final.

5- LLAGA DE LOS PIES

Le dice Nuestro Señor a la hermana María Martha:” Las Llagas de mis santos Pies son como un mar, lleva allí a todos los hombres. Sus agujeros son lo suficientemente grandes para recibir a todos”

Le reveló a la Beata Ana Catalina Emmerick, lo que fueron las dolorosas llagas de los Pies: “Los verdugos extendieron sus Piernas y las ataron con cuerdas, pero los Pies no llegaban al pedazo de madera puesto para sostenerlos…Entonces ataron cuerdas a su Pierna derecha, y lo tendieron violentamente, hasta que el Pie llegó al pedazo de madera.

Fue una dislocación tan horrible, que oyó crujir el Pecho de Jesús, que exclamó diciendo:” Oh Dios mío! ¡Oh Dios mío!” Habían atado su Pecho y sus Brazos para no arrancar las Manos de los clavos.

Ataron después el Pie izquierdo sobre el derecho y lo perforaron, primero con una especie de taladro, porque no estaban bien puestos para poderse clavar juntos. Tomaron un clavo más largo que los de las Manos, y lo clavaron, atravesando los Pies y el pedazo de madera hasta el árbol de la cruz.

Esta operación, fue más dolorosa que todo lo demás, a causa de la dislocación del Cuerpo. Conté hasta treinta martillazos.”

Jesús mío, Señor mío crucificado, contemplo y adoro las Sagradas Llagas de tus pies. Por el dolor que en ellas sufriste y por la sangre que derramaste, concédeme la gracia de evitar el pecado y de seguir constantemente, hasta el fin de mi vida, el camino de las virtudes cristianas.