A continuación te compartimos el impresionante testimonio de  la ex enfermera Patricia Sandoval Cuando trabajaba en Planned Parenthood, Patricia Sandoval trataba de convencer a las embarazadas de que abortar era la única solución. Hasta que vió restos de bebés abortados y se le cayó la venda de los ojos. 

 

Principales apartes: 

- Mi novio estaba feliz de ser papá, yo tuve que engañarle con puras mentiras

- Me dijeron que era una bolsa de células, pero luego les escuché que las chicas no podían ver las partes de su bebé

- El 95% eran jovencitas hispanas sin papeles migratorios.

- Papá, mamá, bebé, él, ella, eran palabras que estaban prohibidas.

- Me jalaba el pelo muy duro para hacerme daño

- La pregunta nº 1 que hacen todas las mujeres: ¿mi bebé lo va a sentir?

- Me aplaudieron y me dijeron: ‘Bravo, Patricia, eres una mujer valiente, no has llorado’

- Mi novio lloraba y me bañaba con sus lágrimas, pero yo no podía llorar.

- Me pagaban el triple que en mi anterior trabajo

- La rueda era bracito, pierna, bracito, pierna, cabeza. Así, 25.000 dólares diarios.

- La cocaina me ayudaba a asumir ese dolor. Luego pasé a drogas más duras.

- Perdí mi coche y mi casa. Estaba sola, con hambre y frío, abandonada en un banco de la calle y sentí un abrazo.