El Obispo de Springfield (Estados Unidos), Monseñor Thomas Paprocki decretó que no podrán recibir la Comunión en su diócesis aquellos congresistas que trabajaron para aprobar el proyecto de ley que declara el aborto como “derecho fundamental” en el estado de Illinois.

El Obispo también dijo que los parlamentarios católicos que votaron a favor de una legislación proaborto no podrán recibir la Eucaristía hasta que se confiesen.

La Ley de Salud Reproductiva de Illinois fue aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado del estado hace unos días. Para que se haga efectiva solo faltaría la firma del gobernador de Illinois, Jay Robert Pritzker.

“De acuerdo con el canon 915 del Código de Derecho Canónico, el Presidente del Senado de Illinois, John Cullerton, y el Presidente de la Cámara de Representantes, Michael J. Madigan, que facilitaron la aprobación de la Ley sobre el aborto de 2017 (House Bill 40), así como La Ley de Salud Reproductiva de 2019 (Senate Bill 25), no son admitidos para recibir la Sagrada Comunión en la Diócesis de Springfield, en Illinois, porque han persistido obstinadamente en promover el crimen abominable y grave pecado del aborto”, escribió Mons. Paprocki en un decreto emitido el 2 de junio.

No obstante, sostuvo que “estas personas pueden ser readmitidas en la Santa Comunión solo después de haberse arrepentido de estos pecados graves y, además, luego de una reparación adecuada por daños y escándalos, o al menos prometer hacerlo seriamente, según lo determinado por mi juicio o el juicio de su obispo diocesano que consulte conmigo o con mi sucesor”.

El proyecto de ley declara que el aborto es un “derecho fundamental” en el estado. Además elimina varios extractos de las leyes de aborto actuales como las regulaciones para las clínicas abortivas, los períodos de espera requeridos y la notificación a los padres para obtener un aborto, así como la prohibición del aborto tardío que se realiza en último trimestre del embarazo.

La legislación también permitiría a los no médicos realizar abortos, exigiría que todos los planes de seguro de salud privados cubran abortos selectivos y eliminaría los requisitos de información, así como las regulaciones que requieren la investigación de muertes maternas debido a esta práctica.

Fuente: Aciprensa
Fuente: RCN